
PEOPLE & CULTURE
The Campamento mantiene un vínculo muy profundo con sus raíces y con los muchos proyectos creativos que toman forma aquí, en Galicia. Este rincón del noroeste de España está lleno de personas que crean con propósito y emoción, personas que nos inspiran con sus historias e iniciativas.
Por eso visitamos BYNANÄ, el proyecto de bordado liderado por su fundadora, Yolanda Rodríguez, madre de dos hijos, cuyas piezas ahora viajan por todo el mundo y forman parte de bodas, celebraciones y de la vida cotidiana en casa.
Lo que empezó como una marca de moda infantil bautizada con el nombre de su hija se ha convertido en un universo de manteles, servilletas y meseros hechos a mano. Diseñada y producida en Galicia, BYNANÄ es mucho más que un proyecto para Yolanda: es una forma de vivir, crear y compartir belleza con los demás.

¿Qué significa BYNANÄ para ti hoy, más allá de ser un proyecto profesional?Para mí, BYNANÄ lo es todo: es mi otro hijo, mi forma de desconectar del caos de mi rutina diaria. Gracias a BYNANÄ soy mejor madre y mejor persona, porque lo que este gran proyecto me enseña cada día es increíble, además de todas las personas y lugares que he conocido por el camino.¿De dónde viene el nombre BYNANÄ? ¿Hay alguna historia o recuerdo detrás?BYNANÄ lo llamamos así por mi primera hija, Mariana, ya que su apodo era Nana. Empezó como una marca de moda infantil, donde hacíamos pequeñas colecciones cápsula de básicos con bordados a mano. También hicimos algunas prendas de mujer, pero vimos que el mercado seguía siendo complicado. Como me apasiona la decoración, empecé a cambiar el enfoque de la marca y comencé a producir manteles y servilletas con diseños que yo misma pintaba y que luego se bordaban a mano en el taller. La verdad es que empezó a gustar muchísimo, y grandes marcas y muchas personas confiaron en mí. Hasta que una mujer que trabaja en Cartier me pidió un sitting plan bordado, y lo diseñamos juntas. Ahí fue cuando empezamos a centrarnos en bodas y eventos, y ahora mismo estamos trabajando en bodas en Italia, Estados Unidos, etc.


¿Recuerdas el primer encargo que te hizo pensar “BYNANÄ tiene sentido”? ¿Ha habido algún proyecto especialmente significativo para ti?Sí, uno de los primeros encargos que me ilusionó y me hizo darme cuenta de que este proyecto podía llegar a ser un verdadero éxito fue un proyecto que hicimos para Cristina y su hotel, Cristinebedfor. Me encantaban su hotel y su estilo, y confió en nosotras desde el primer momento. En cuanto a las bodas, siempre digo que gracias a Barbara de Cartier, que confió en nuestro trabajo para uno de los días más importantes de su vida, pudimos encontrar otro enfoque, ya que fue uno de los primeros sitting plans bordados del mercado que recuerdo.
Tus piezas bordadas acompañan a las personas en momentos únicos de sus vidas. ¿Qué es lo que más te emociona de formar parte de esas historias?
Es la parte que más disfruto de mi trabajo: acompañar a los novios y ayudarles a diseñar sus piezas bordadas, porque creo que es un recuerdo precioso y especial que les acompañará toda la vida. Me hace muchísima ilusión cuando me envían fotos de su boda y vemos nuestras piezas en su gran día.
¿Qué papel ha tenido tu experiencia creando contenido y construyendo comunidad en el nacimiento de BYNANÄ?
Mi experiencia creando contenido y construyendo comunidad ha sido clave para BYNANÄ. He centrado mi trabajo en fusionar arte y moda, contando historias a través del bordado artesanal y conectando con personas apasionadas por lo hecho a mano. Intento que todo refleje creatividad y pasión, dando forma a una marca con alma propia.
¿Cómo ha influido la maternidad en tu manera de crear?
La verdad es que ha tenido bastante influencia. Tengo la cabeza en mil cosas, estoy mucho más despistada que antes. Pero también es cierto que, en parte gracias a ellos, me he vuelto más resolutiva y más organizada, sobre todo mentalmente, a la hora de trabajar. Suelo trabajar desde casa, que es donde tengo el despacho, aunque paso mucho tiempo en mi estudio, y es allí donde me siento más creativa.
¿Qué aportan Mariana y Tomi a tu trabajo? ¿Qué significa BYNANÄ para ellos?
Son mi inspiración diaria. Mariana, que tiene 4 años, siempre me dice, cada vez que me ve en casa pintando los manteles grandes, que quiere hacer lo mismo cuando sea mayor y le encanta venir conmigo al taller. Es una niña muy creativa y le encanta pintar. Me recuerda mucho a mí cuando era pequeña, porque me pasaba horas y horas pintando. Tomás tiene 1 año y medio y es más juguetón, aunque la pintura y el agua son sus dos grandes pasiones en este momento. Todavía no son muy conscientes del trabajo en sí, pero siempre lo asocian con pintar y divertirse, y en el futuro verán el esfuerzo que su mamá puso en este proyecto.
En el mundo acelerado de hoy, ¿crees que el ritmo pausado del bordado te ayuda a estar más presente?
La realidad de mi trabajo no es precisamente lenta, jeje, pero es cierto que al crear piezas tan delicadas queremos de verdad impulsar una moda sostenible y pausada, que creo que es nuestro foco hoy en día. Además, tenemos una relación muy personalizada con nuestras clientas y clientes, y eso es lo que lo hace especial.
¿Qué tipo de aprendizaje creativo te gustaría que vivieran en su infancia?Me gustaría que mis hijos descubrieran su creatividad a través de la pintura, explorando colores, formas y emociones. Creo que es algo muy positivo y además les relaja muchísimo.
¿Dónde encuentras inspiración en tu día a día? ¿Tu conexión con el mar y con Galicia juega un papel importante en tu proceso creativo?
Sí, Galicia es una fuente de inspiración enorme para mí. De hecho, verás que muchos de los manteles que hago, incluso para bodas, están decorados con dibujos de la gastronomía gallega, que me piden muchísimo: como gambas, percebes y bogavante, que es ya como mi sello personal, jaja. La costa gallega es increíble, y siempre miro hacia allí para encontrar inspiración.

¿Cuál ha sido tu mayor reto como madre y emprendedora? ¿Y tu mayor logro? ¿Tienes una visión clara de lo que quieres construir con BYNANÄ en el futuro?El mayor reto ha sido sacar adelante esta marca al mismo tiempo que nacieron mis dos hijos y compaginarlo con mi deporte, el surf, al que me dediqué de forma profesional desde los 10 hasta los 18 años. De cara al futuro, solo espero que mi marca me siga llenando tanto como ahora y que continúe creciendo, para poder seguir encontrándome con personas increíbles en el camino.
Fotografía, dirección de arte y estilismo por The Campamento


